01 septiembre 2008

Por dignidad... (Sr.Federico Jimènez Losantos)

Suscribo todas y cada una de las palabras de mi compañero, como afectada de Parkinson, ya que usted no tiene ningun derecho de ofender a tantas personas dignas que luchamos dia a dia contra esta enfermedad .


¿Dónde empieza y donde acaba la dignidad en un periodista?



Sr. Federico Jiménez Losantos :



En unas recientes declaraciones usted se despacha con lo siguiente:



"Para Fidel Castro con la silla eléctrica me conformaría o con algo degradante,por ejemplo un parkinson retransmitido continuamente, e irle quitando la medicación y dejando que hable al pueblo".



D. Federico, soy una de las más de 150.000 personas, que en España padecemos la enfermedad de Parkinson y le aseguro que hay una verdadera lección de coraje y dignidad en la lucha que cualquiera de nosotros mantiene a diario contra esta enfermedad neurodegenerativa, progresiva e invalidante.



No voy a exigirle una rectificación porque eso es de sabios y no está a su alcance, pero si a recordarle que nadie bajo ninguna circunstancia tiene derecho a calificar de degradante una enfermedad y por ende a quienes la padecen.



"Degradante", Don Federico, es la mezquina crueldad que encierran sus palabras y su imprudente y estúpida ligereza al pronunciarlas.



Francisco Montesinos, enfermo de Parkinson