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04 septiembre 2017

Medicamento para asma podría ayudar en el Parkinson


Investigadores de Harvard y Bergen analizaron más de 1.100 medicamentos para otros problemas de salud con el objetivo de encontrar aquel que tenga un efecto sobre la alfa-sinucleína y el Parkinson. Comprobaron que los denominados agonistas del receptor beta-2 adrenérgico contrarrestan esta proteína y, el más conocido, es el salbutamol para el asma.

Los cuerpos de Lewy -grupos anormales de la proteína alfa-sinucleína que se acumulan en el cerebro- son un sello distintivo de la enfermedad de Parkinson. Los enfoques tradicionales de desarrollo de fármacos para la EP se han centrado en la eliminación de la alfa-sinucleína del cerebro o en la prevención de sus efectos degenerativos. Pero los investigadores del Brigham and Women's Hospital (Boston, EEUU) quieren evitar que la alfa-sinucleína se acumule. Para ello, el equipo buscó medicamentos que impidan la producción de alfa-sinucleína. Probaron entonces los fármacos en ratones y células madre y estudiaron los registros de salud de millones de personas que vivían en Noruega. Los resultados de sus esfuerzos, que apuntan a un nuevo camino de desarrollo de medicamentos para la EP, se publican en edición del 1 de septiembre de 2017 de la revista Science.

"Nuestro estudio sugiere una nueva vía potencial para abordar la enfermedad de Parkinson", dijo uno de los autores del estudio, el médico Clemens Scherzer, neurólogo e investigador principal del Centro de Enfermedades Neurológicas del BWH y la Universidad de Harvard.

El equipo de investigación examinó más de 1.100 fármacos ya aprobados para el tratamiento de enfermedades distintas de la EP, buscando compuestos que pudieran ser reutilizados para reducir la producción de alfa-sinucleína en las células neuronales. Los investigadores se concentraron en fármacos candidatos prometedores, los miembros de una clase de fármacos conocidos como agonistas beta-2 adrenérgicos.

El equipo estudió los efectos de esta clase de fármacos en ratones, encontrando que podría reducir significativamente los niveles de alfa-sinucleína. Trabajando con colaboradores de la Universidad de Bergen (Bergen Noruega), el equipo recopiló datos de los registros de salud de más de 4 millones de noruegos, durante 11 años, extrayendo información sobre pacientes que habían estado tomando salbutamol, un agonista beta-2 adrenérgico comúnmente usado para tratar el asma. Encontraron que estos pacientes eran significativamente menos propensos a desarrollar la enfermedad de Parkinson; el riesgo de Parkinson se redujo en un 34 por ciento para los que tomaban el fármaco en comparación con los que no lo hacían.

Por el contrario, las personas que tomaban propranolol, una droga para la hipertensión que aumenta la producción de alfa-sinucleína en células cultivadas, corren mayor riesgo de desarrollar Parkinson.

Los investigadores expresaron que están trabajando de cara a realizar ensayos clínicos.

Además del interesante hallazgo científico, el uso de un medicamento ya ampliamente estudiado acorta los tiempos y los costes de las fases de investigación; si se comprobara su eficacia para frenar el desarrollo de la enfermedad de Parkinson, se espera que el fármaco tendrá costes muy accesibles.
Estaremos atentxs a esta línea de investigación y esperamos que resulte en buenas noticias.

Fuentes: Science Newsline, Science Magazine

4 Comentarios:

  1. Silvestre10:02

    Que gran cosa que sería si avnzara con éxito! Gracias por la noticia. Muy agradecido de poder leerles.

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  2. Pedro21:10

    Buenas noches. Sin ánimos de desalentar a nadie ¿no pensais que después de tantos años sin avances más que la levodopa y otros medicamentos casi iguales significa un gran negocio para los laboratorios? Son empresas monstruosas que nos precisan enfermos crónicos, no curados, y yo no me creo que alienten ninguna investigación que realmente cure la enfermedad. Desde hace 27 años que tengo parkinson y me informo, y aparece algo prometedor que termina en nada. Ojalá me equivoque, por mí y por todas las personas y sus familias que sufrimos esta dura enfermedad.
    Mis saludos a vosotros, que haceis un buen trabajo con este blog y disculpad si no soy muy optimista. Pedro

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    Respuestas
    1. Hola, Pedro. Es un tema difícil el que propones, no porque no querramos abordarlo, sino porque la información se escamotea. Los grandes laboratorios son grandes empresas, así es, aunque no parece ser el caso de esta investigación en particular. Nos adeudamos una charla con un/a sanitarista independiente, que no son tan fáciles de encontrar y dialogar, pero en ello estamos.
      Nada que disculpar: no eres el primero ni serás el último en expresar tu escepticismo, recibimos comentarios similares en las redes sociales y cara a cara; sin embargo, pensamos que los estudios e investigaciones que pudiesen ayudarnos -a quienes hace tiempo sufrimos el Parkinson y a quienes recién han sido diagnosticados- merecen ser destacados y seguidos. En particular, investigaciones que no parecen buscar el lucro fácil y enmascarado.
      Sabemos que los grandes laboratorios tienen sus grandes negocios, pero también hay quienes investigan ajenos a esas influencias. Difícil diferenciarles a menudo, pero no imposible ;)
      Gracias y saludos cordiales.

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