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06 abril 2017

El Parkinson no discrimina, el dinero, sí


Más de 300.000 personas padecen en España la enfermedad de Parkinson (EP), la segunda patología neurodegenerativa más frecuente en el país tras la enfermedad de Alzheimer. El estudio, que ha analizado la incidencia de la patología a partir de un centenar de investigaciones, alerta sobre la falta de tratamiento rehabilitador para estos pacientes por parte del sistema público de salud.

El estudio revela que cada año se diagnostica un nuevo caso por 10.000 habitantes. A partir de los diferentes artículos analizados, los científicos han realizado una estimación del coste que esta patología puede llegar a suponer. Si se emplean algunas terapias avanzadas –como estimulación cerebral profunda, duodopa o bomba de apomorfina–, el coste anual puede ascender a 17.000-50.000 euros por paciente, aunque sólo una minoría reúne los requisitos adecuados para poder optar a estos tratamientos.

El trabajo destaca que la mayor incidencia de la EP se sitúa en personas de 70-79 años. En el caso de las mujeres, la mayor prevalencia se produce hasta los 85 años. La mortalidad de los pacientes con EP es del doble respecto a personas que no sufren la enfermedad y su calidad de vida se deteriora de forma aguda según avanza la patología.

La investigación también incluye los resultados de 40 cuestionarios enviados a neurólogos de diferentes hospitales españoles especializados en la enfermedad. Aunque en todas las comunidades autónomas existe al menos una unidad especializada en EP, la mayoría está formada exclusivamente por neurólogos y no incluyen logopedas, fisioterapias, psicólogos ni psiquiatras. Así, en el sistema público de salud, no está cubierto el tratamiento no farmacológico de estos pacientes, como la rehabilitación.

El estudio de la Revista de Neurología expresa lo que muchxs conocemos, dolorosamente. Como bien sabemos desde hace años, el tratamiento rehabilitador o las terapias complementarias son parte del tratamiento del Parkinson, tan indispensables como los medicamentos. En España el promedio de las pensiones varía según cada comunidad (así como el poder adquisitivo de esta retribución, asunto clave); asumamos que son los 900 euros que se predica en ámbitos gubernamentales. Así las cosas, una pensión promedio superaría con poco la mitad de los 17000 euros mínimos requeridos para afrontar el coste anual del tratamiento.
Las asociaciones de personas con Parkinson y familiares colaboran enormemente para aportar terapias de rehabilitación, aunque también sabemos que no reciben los fondos suficientes del Estado para realizar las tareas que éste no realiza, cuando no reciben ningún fondo y deben recurrir a colectas, actividades voluntarias y cuanto se pueda para obtener dinero para brindar apoyo y terapias a lxs afectadxs por el Parkinson.
El estudio manifiesta lo que sabemos: el Estado no brinda el tratamiento requerido por las personas con Parkinson y, claramente, si no tienes entre 17000 y 50000 euros anuales sólo para el tratamiento (sin contar con los gastos corrientes de alimentación, servicios, transporte, alquiler y, si se nos permitiera, vivir con cierta dignidad), el tratamiento al que accedes es incompleto e ineficaz.
Nos estamos refiriendo a España, parte de la Unión Europea, donde, se dice, se sostiene el estado de bienestar, hay sanidad pública, los medicamentos tienen parcialmente cobertura estatal. En otras geografías, donde los ingresos por salario o pensión son muy inferiores en tanto que los costes de los tratamientos son similares, no hay casi cobertura de los medicamentos y es preciso abonar un sistema de salud privado para acceder a una mísera cobertura sanitaria, la situación es terrible.
Es extraño que el derecho a la vida sea universal en el mundo occidental, pero que no lo sea el derecho a la sanidad, que es el medio más frecuente para concretar aquel derecho. Que nuestros ingresos no basten para el tratamiento aquí es muy duro, y no dejaremos de luchar para cambiar esta realidad. No nos distraemos de la trágica realidad de personas con Parkinson que no pueden acceder ni a los medicamentos para la enfermedad. Pero, cuidado: las desgracias de otros no morigeran las brutalidades locales.
Esto también es nuestra agenda para el cercano Día mundial del Parkinson.

Fuente: Revista de Neurología

2 Comentarios:

  1. Mariano9:17

    Hola. Mi papá sufre parkinson. Vivimos en Chile. Con su pensión no podemos conprar las medicinas, sus hijos ayudamos pero no damos abasto. En nuestra región no tenemos asociaciones por lo que es imposible pagar terapias complementarias. En el hospital público solamnente dan consta de neurología y demora muchos meses, casi siempre pagamos porque no puede esperar un año para la consulta. Lo mismo con otras enfermedades. Vivir es para las personas con dinero en mi país.

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  2. Jaime de Colombia15:40

    Mi salario en dolares es de 400, por arriba de la media. Me dieron 3 medicamentos para el parkinson y puedo comprar 1, y debo comprarlo desde Venezuela porque asi lo pago más económico. Toda una vida de trabajo para que a mis 48 años ni pa aspirina. El dinero discrimina. Si no lo tienes te revientas. Jaime

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